Sin Redundar.

Por Carlos Avendaño.

El tablero del ajedrez político rumbo a 2027 en Sinaloa ya no parece ajedrez, parece dominó trucado. Las piezas no se mueven: las quitan. No caen por errores estratégicos, desaparecen del tablero. Hagamos la numeralia, porque los números no mienten, aunque el poder sí disimule. Uno ya no está con vida, víctima de una violencia tan “explicable” como conveniente. Tres más fueron congelados con procesos judiciales quirúrgicos, de esos que solo se activan cuando el apellido o la aspiración estorban. Dos más, recientemente, fueron empujados fuera del juego a balazos, en un país donde la autoridad siempre llega, a declarar que investigará. El resultado hasta ahora, cinco aspirantes fuera de circulación en menos de un año. Pero tranquilos, no pasa nada pues son: “hechos aislados”, “Coincidencias”, “Casualidades del destino”. De esas que solo ocurren cuando hay elecciones en puerta. Porque en él Sinaloa actual, la competencia política ya no se gana con votos, se sobrevive con silencio, sumisión o escolta. Las preguntas son obligadas, incómodas y peligrosas: ¿Cuál es el mensaje para los demás suspirantes? ¿Que levanten la mano, pero solo para despedirse? ¿Que entiendan que hay candidaturas que no se disputan, se heredan? ¿Que la democracia es válida siempre y cuando no incomode? En política no existen las casualidades. Existen causalidades perfectamente alineadas. Cuando demasiadas cosas “raras” benefician siempre al mismo lado, ya no es azar: es un patrón. Esta nueva “estrategia” para despejar el camino no aparece en los manuales electorales, pero sí en los regímenes donde el poder se protege eliminando alternativas. Y no, esto no es paranoia ni exageración. Es una alerta roja. Porque cuando la oposición es silenciada -por miedo, por juzgados o por balas-, lo que está en juego no es una candidatura: es la democracia misma. Respuestas debe de haber muchísimas. Explicaciones oficiales ninguna creíble. Pero al final, como siempre, la conclusión se la dejo a usted, estimado lector. Porque cuando el tablero se queda sin piezas, el problema no es el juego en sí, sino quién es quién mueve la mano del ajedrez político sinaloense…

La Flamante Senadora Imelda Castro Castro, es el mejor ejemplo de que en la política mexicana la ideología no se traiciona, se renta por sexenio. Su currículum no es una trayectoria: es un itinerario de chapulineo perfectamente documentado. Dos veces diputada local plurinominal por el PRD. Presidenta estatal del PRD entre 2005 y 2008. Luego, sin rubor alguno, directora agroindustrial en el gobierno del priísta Mario López Valdez (MALOVA). Porque cuando se trata de servir al pueblo, el color del partido es un simple detalle cromático. Más adelante, vuelve al PRD como diputada local plurinominal entre 2013 y 2016. Y como cereza del pastel, también fue regidora en el gobierno del priísta Jesús Antonio Valdés Palazuelos. Roja, amarilla, tricolor, multicolor, pues. El 29 de agosto de 2017, con la solemnidad de quien descubre una nueva fe, renunció a casi veinte años de militancia perredista. No por convicción ideológica -no seamos ingenuos- sino porque el viento ya soplaba hacia otro lado. Y como todo buen chapulín con instinto de supervivencia, brincó a MORENA, el partido que prometía ser distinto, pero que terminó siendo el refugio natural del reciclaje político. Ahí sí, milagrosamente, fue electa Senadora por Sinaloa. La misma que ayer combatía al sistema, hoy es parte de él. La misma que denunciaba al PRIANRD, hoy carga con su ADN completo. Pero eso sí, envuelta en el discurso de la “transformación”. Hoy, según los mentideros políticos de café, que casi siempre saben más que los boletines oficiales, se perfila como la candidata de MORENA a la gubernatura de Sinaloa en 2027. Una historia de coherencia, esto si la coherencia fuera brincar del barco sin mirar atrás. No cabe duda: puro circo, maroma y teatro. Personajes del viejo PRIANRD incrustados en MORENA, vendiéndose como novedad, como cambio, como esperanza. Cambiaron de camiseta, no de prácticas. Cambiaron de discurso, no de ambiciones. Porque en la política sinaloense, la transformación no siempre es ideológica, a veces es solo una mudanza bien calculada…

“El señor del sombrero”, así conocen hoy al ingeniero Samuel López Angulo. Con sencillez y constancia, Samuel continúa apoyando a las familias de Yacochito, Las Cabezas, Tres Palmas, 20 de noviembre, 15 de septiembre, 27 de noviembre, El Salitre y gran parte de Tamazula Segundo, llevando alimentos frescos que alivian la economía y fortalecen la mesa de muchos hogares alvaradenses. Quienes lo conocen saben que no busca reflectores. Por el contrario, se dice satisfecho de poder aportar su granito de arena y responder, desde la acción, a las necesidades reales de su gente. Su historia es la de alguien formado en la cultura del esfuerzo, cercano a la comunidad y consciente de las carencias que aún persisten. Esta labor solidaria no pasa desapercibida. Es un ejemplo claro de que el compromiso social también se construye con actos cotidianos y voluntad genuina de servir. Como bien lo resume el adagio atribuido a la Madre Teresa de Calcuta: “Quien no vive para servir, no sirve para vivir”. Enhorabuena por la plausible labor del “Señor del Sombrero” el ingeniero Samuel López Angulo…

#SePresumeQué existen indicios de que a la senadora Andrea Chávez le fue retirada su visa por parte de los Estados Unidos porque se encuentra dentro del grupo de legisladores que están siendo investigados por la DEA. A lo anterior habría que sumarle su cercanía con Adán Augusto López Hernández el dizque mero jefe de la Barredora de Tabasco. Ya veremos si después de todo esto MORENA se anima a postularla como su candidata a la gubernatura de Chihuahua…

Sin Redundar y diciendo las cosas tal y como son. Suyos los comentarios estimados lectores…

Facebook: Carlos Avendaño   Twitter: @Carlosravendano    http://www.carlosavendano.mx

hectormunoz.com.mx - lagaceta.me - entreveredas.com.mx - rrcagenciainfomativa.com – nexusmedia.com – entreredes.com.mx

Entradas relacionadas

Deja tu comentario